Las preguntas sobre el trabajo se contestan rápido. Casi todos hemos vivido alguna versión de ellas, así que no hay mucho que pensar. Estas ocho son del tema «La vida de oficina» de nuestra app de «¿qué prefieres?», Balance Infinito, y voy dejando mis respuestas en cada una.
1. ¿Una hora peleando con tu pareja o una hora de regaño de tu jefe?

Para mí, pelear con la pareja es mucho peor. El regaño del jefe casi siempre se queda en la oficina. La pelea te sigue hasta la casa, y a la una de la mañana por fin se te ocurre lo que debiste haber dicho. Y ya no duermes.
2. ¿Un novato que se queja pero obedece, o uno que dice «¡sí!» y no hace caso?

Una vez tuve un compañero nuevo que decía que sí a todo. Le pedía algo y me contestaba «¡claro, ahorita lo hago!». Al día siguiente le preguntaba y no había empezado. Después de varias veces así, el que se quedaba tarde terminándolo era yo. Desde entonces agradezco mucho al que se queja pero lo hace.
3. ¿Entrar a las 6 y salir a las 4, o entrar a las 10 y salir a las 8?

Yo, a las 10. Para llegar a las 6 tendría que levantarme antes de las 5, y no puedo. Eso sí, me despido de casi todos los planes de la noche.
4. ¿Llamadas del trabajo en tu día libre, o trabajo nuevo 10 minutos antes de salir?

Al principio pensé que lo peor era quedarse tarde. Ya tienes la mochila lista y te cae algo nuevo, da mucho coraje. Pero luego lo pensé mejor. Quedarte tarde te cuesta una noche. El día libre lo llevas esperando semanas. Si estás en un café y aparece el número de la oficina en el celular, se acabó el día. Así que cambié de opinión. Las llamadas en el día libre son peores.
5. ¿Un trabajo que odias pero paga muy bien, o uno que amas pero paga poco?

Hoy elijo el trabajo que me gusta. Cuando tenía uno que odiaba, el sueldo no ayudaba mucho. Cada domingo por la tarde ya me sentía mal pensando en el lunes.
Pero me da curiosidad la gente que elige el dinero. ¿Lo juntan para hacer lo que les gusta más adelante? ¿O piensan que todo trabajo es pesado y entonces que al menos pague bien?
6. Al día siguiente de la fiesta, ¿una llamada perdida a tu ex o una llamada con tu jefe?

A mí me da más miedo lo del jefe. Una llamada perdida significa que tu ex no contestó. Una llamada en el registro significa que sí hablaron, y te toca llegar a la oficina sin saber qué le dijiste.
Se lo pregunté a una amiga y eligió lo contrario sin pensarlo. Al jefe le dices «perdón por lo de anoche» y listo. Con el ex, según ella, no hay nada que lo arregle. La verdad, me dejó pensando.
7. ¿Un mentor que se mete en todo o uno que no te enseña nada?

En muchas oficinas de Corea, a cada persona nueva le asignan un «sasu», un compañero con más antigüedad que le enseña el trabajo. Yo elijo al que se mete en todo. En mi primer empleo nadie me explicó nada y pasé tres meses revisando hojas de cálculo viejas por mi cuenta. Con alguien encima, habría sido uno.
8. ¿Carne fina con el jefe más incómodo, o una bola de arroz con un compañero buena onda?

Si es todos los días, me quedo con la bola de arroz. Es la de triángulo envuelta en alga que venden en cualquier tienda de conveniencia en Corea. Frente a alguien con quien no estás a gusto, la carne casi no sabe a nada. Comer afuera de la tienda con un compañero, quejándose un poco de la oficina, llena más de lo que parece.
¿Y tú? Seguro hay mucha gente que aguanta a cualquier jefe con tal de comer carne gratis.
Viéndolo ahora, casi siempre elegí la opción más tranquila. ¿En cuántas coincidiste conmigo? En Balance Infinito sale un tema nuevo como este cada semana, y se pone bueno si lo juegas con gente del trabajo. Descárgala aquí.